11 sept 2014

Técnicas visuales opuestas. Sintaxis de la imagen, A. Dondis

         Equilibrio                                     Inestabilidad 
                                                

          Simetría                                    Asimetría

         

       Regularidad                            Irregularidad

             


  Simplicidad                     Complejidad
      


          Unidad                                   Fragmentación 

                             


      Economía                                    Profusión

                             


      Reticencia                            Exageración

         


     Predictibilidad                      Espontaneidad

           



           Actividad                                          Pasividad




         Sutileza                                           Audacia

                             


      Neutralidad                                    Acento

               


      Transparencia              Opacidad
 


        Coherencia                              Variación

                 


         Realismo                                      Distorsión

                      


         Plana                                           Profunda

                         


     Singularidad                            Yuxtaposición

             




 Secuencialidad                   Aleatoriedad

              



      Agudeza                                    Difusividad

                  



 Continuidad                    Episodicidad

              





10 sept 2014

La Fantasía en sus diferentes expresiones

Existe un deseo inherente del ser humano a soñar, a darse el magnífico lujo y gusto de imaginar todo lo que desea vivir en algún momento, o en su defecto, soñar pesadillas de lo que más teme o aborrece. Sin embargo, hay quienes sueñan las fantasías más inimaginables, hasta el punto de no poder diferenciarlas de la realidad, o quizás, estar y vivir esas fantasías en el mundo real.

La tercera entrega de la Trilogía de la Depresión, del director Lars von Trier, "Nymphomaniac", presenta la fantasía que rige la vida de la protagonista, Joe, quien se auto-diagnostica como una ninfómana y, desde muy joven, lleva una erótica vida permitiéndose disfrutar sus más salvajes sueños y fantasías sexuales, sin que le importen en absoluto los problemas que esto le pueda causar o el prejuicio del imaginario social del contexto en el que se encuentra.


Por su parte, la película japonesa "Totoro", también perteneciente a una serie de largometrajes, en este caso, animes, dirigidas por Hayao Mizaki, nos muestra una fantasía un poco más cercana a cualquier caso individual o personal, y es el de imaginar y soñar con personajes fantásticos que nos acompañan, hecho que muchos vivimos en nuestra infancia:, y es la creación del famoso amigo imaginario.
Sin embargo, en "Totoro" esta fantasía primero no es individual, sino por decirlo de alguna manera, colectiva, pues son dos hermanas quienes lo conocen, y esta es otra diferencia: Totoro es absolutamente real, es la materialización de la fantasía de las dos niñas que encuentran en un ser natural y bello, una compañía durante una difícil situación debido a la salud de la madre. Este es un hecho que demuestra la existencia real de Totoro, como ellas lo llaman, el rey del bosque. Además, esta criatura no está sola, acompañada del Gatobús, ayuda a las niñas a visitar clandestinamente a su madre, y entregarle un detalle que la menor de ellas le quería entregar. Es esta la prueba de la existencia real de Totoro y las demás criaturas del bosque, no son producto de la imaginación de las niñas.

Es así como las fantasías del ser humano pueden convertirse en mucho más que sueños e ilusiones, pueden ser materializadas y construidas realmente, sin importar el tipo de fantasía pues hemos visto y contrastado diferentes, casi polarmente opuestas, manifestaciones de las fantasías del hombre, fantasías que representan una identidad individual y social, entendiendo que todo ser humano se desarrolla en un medio cultural.

La Escuela


La película “Valiosa Promesa” nos muestra un caso claro de una familia conformada por un padre y sus cuatro hijos que afronta la perdida de su esposa y como resultado se ve obligado a buscar ayuda del estado a través de una trabajadora social poco ética que se limita a seguir un protocolo y se deja llevar por las impresiones sin investigar a fondo los verdaderos problemas de esta familia. De esta manera se puede ver como inicialmente no se da la importancia a un suceso fatal como lo es la muerte de una madre y no se trata el mismo con las consideraciones necesarias para unos niños que deberían ser tratados y guiados por una persona profesional que en ese caso era la trabajadora social, que hace un papel indiferente y cruel. Como segunda instancia la escuela se convierte en un claustro de castigo y no de enseñanza para los niños, puesto que se les toma por enfermos mentales siendo esto falso y reciben tratos inadecuados, perdiéndose el sentido de instruir al alumno como persona social. 

“Pinocho” y “Valiosa Promesa” son dos películas que ofrecen una visión amplia de lo que ha venido siendo la escuela. Vemos como a Pinocho no le agrada la idea de ir a la escuela, por lo cual evadió tantas veces asistir. De tal manera que se cansa de la vida que tiene como muñeco e influenciado por los consejos del  Hada, promete ser bueno y estudiar, convirtiéndose de esta manera en un niño de carne y hueso  que debe necesariamente asistir a la escuela para aprender a ser obediente, decir la verdad, tomarle amor al estudio, y por encima de todo, ir a la escuela de buena gana y no obligado. No obstante los ideales de Pinocho no  coincidían con los del Hada, ya que él no veía necesario instruirse ni aprender oficio alguno.  
  

Al final Pinocho, con tal de convertirse en un niño como los demás, promete estudiar y estudiar, para luego trabajar y ser alguien en la vida. Es así como se evidencia que a la escuela se va a socializar, siendo la socialización una dimensión social del estudiante.

Precisamente este es  uno de los fines básicos de la escuela: integrar al niño socialmente en el entorno en que está inmerso, hacer que ocupe un lugar en la sociedad (como lo hizo Pinocho al asistir a la escuela), enseñarle a ser persona, a convivir, para que finalmente se desempeñe con éxito en la comunidad. En síntesis, Pinocho es símbolo del nacimiento de la escuela, porque cuando por fin asiste se convierte en humano, tanto en su parte física como emocional y mental.




Cuerpo y Poder: "The People vs. Larry Flynt" y "La gente del universal"

“The people vs, Larry Flynt”, catalogada como una cinta hermosamente libre, muestra las implicaciones políticas y éticas que subyacen bajo la permanente lucha de Larry contra el sistema estadounidense. Así, el pornógrafo Larry Flynt se convierte en el mayor defensor de la libertad de expresión, un derecho fundamental para todo ser humano. En los juicios de la corte se enfrenta contra los moralistas y gana con sus argumentos de que la libertad de expresión está por encima de cualquier acto de obscenidad o vulgaridad.  Incluso en una escena hace la pregunta ¿Qué es más obsceno, el sexo o la guerra? Cuestión que nos hace reflexionar sobre el verdadero sentido de la violencia como la peor manera de atentar contra la vida e integridad de las personas, mientras que el sexo, más allá de ser un tema tabú en la sociedad de la película, es un fuerte indicador de la libre expresión del cuerpo. 


Tal como afirma Milos Forman,  director de esta polémica cinta No digo que debe gustarles lo que hace Larry Flynt. A mí tampoco me gusta, pero me gusta el hecho de que viva en un país donde puedo decidirlo por mí mismo. En un país donde puedo coger Hustler y leerlo, al igual que tirarlo a la basura donde, según yo, debe estar.


Flynt dice en la película "Sólo soy culpable de tener mal gusto" cuando insiste en demostrar que la pornografía es el legítimo derecho a tener mal gusto, el cual las personas pueden aceptar  o simplemente rechazar. Y en esto radica la libre expresión de las personas y su derecho a elegir por sí mismas y no por lo que dictamine el estado.  Conforme a esto señala Forman Prefiero un país libre y atestado de mal gusto a un país refinado pero sin libertades. La censura es el peor de los males, afirmación contundente en cuanto al fuerte planteamiento de la película. 

En contraste, en la cinta colombiana "La gente de la universal" el cuerpo adquiere un valor de deseo también pero un deseo capaz de convertirse en acto, sin importar las complicaciones que pueda generar en este caso debido al triángulo amoroso que se presenta en la historia, el cual es casi un cuadrado. La película mencionada anteriormente, muestra el cuerpo con el valor del deseo y del poder pero en la medida en que representa la batalla contra el tabú de la pornografía como algo "que está mal" para los moralistas, lo cual es claramente lo erróneo pues ataca el derecho de libre expresión de todo individuo. 



"La gente del universal" plantea el deseo que logra crear el cuerpo, deseo incontrolable que puede llevar al hombre a cometer actos de pasión incontrolable, sin importar las consecuencias que en este caso son la muerte y el abandono, además del rompimiento del compromiso social de respetar las relaciones de pareja. 

7 sept 2014


Leer da sueños


Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad.
Si lo hiciera, dejaría de ser artista.
Oscar Wilde

Fue un martes, a las siete y cuarto de la mañana, más o menos, era el primer día del mes de Marzo de mil novecientos noventa y cuatro, en el Hospital San Juan de Dios de San Vicente de Chucurí. Yo espero experimentar algún día la angustia de saber si mi hijo será niño o niña, porque mis padres no lo sabían. Yo venía sentada, así que fue una cesárea, y como estaba con las manos entre mis piernas, el médico no pudo ver mi sexo durante las ecografías. Fui una gran sorpresa. Mi papa ya tenía un hijo en ese entonces, de 14 años, se llama Camilo Ernesto, por Camilo Torres y Ernesto 'el Che' Guevara, él es mi hermano mayor. 
Nací mientras el planeta gira, y fui registrada treinta días después como Paula Ximena Lizarazo Torres. Luego de veintidós meses de los cuales todo lo que pueda decir será por que me lo han contado, nació mi hermano menor, mi Pipe, el trece de noviembre de mil novecientos noventa y cinco.
Antes de eso, durante aquellos veintidós meses, sucedieron cosas en las que me gusta pensar, aunque no las recuerde como tal. En Agosto de 1994, con cinco meses, pronuncié mi primera palabra, un sencillo Hola. Según mi papá, él se había despertado y me vio parada en la cuna, me dijo hola, y yo le respondí: hola. Y en Enero de 1995, yo ya caminaba, aunque fuese de la mano de alguien, pero poco después, una noche quería ir al baño y mi hermano me llevó... por alguna razón que no logro comprender, supongo que confianza, Camilo me soltó y estoy casi segura que no alcancé  a dar más de dos pasos, pues caí. No volví a soltarme para caminar después de un año. 
Mis padres son Nelson Lizarazo Valencia y Alexandra Torres Duarte, y cuando yo cumplí un año, bueno, un poco después, mi madre descubrió que estaba embarazada de nuevo. Yo creo que nunca estuvo más emocionada. O de pronto sí, cuando vio que su hijo era un niño, un niño hermoso, a quien le pusieron el nombre de Nelson Felipe. Mi mamá me contaba que siempre quiso tener "la parejita", y la verdad es que para mi papá fue una gran emoción tener otro varón: a las 16 semanas de embarazo, él supo que era un varón, ¡antes de la ecografía!
Entonces éramos Pipe y yo, el mono y la flaca, él siempre haciendo deporte: fútbol, patinaje, baloncesto, lo que fuera... y yo, leyendo desde antes de los cinco años, todo lo que se cruzara por mi camino lo leía, y lo que no se cruzara, sería cruzado por mí. Escudriñaba como perro callejero en la basura, las bibliotecas de mi papá, provocándome serias crisis de asma debido a la vejez de algunos libros, pero no me importaba, y no me importa todavía.
Leo desde que era muy pequeña, pero aun así creo que no me alcanzará la vida para todo lo que quiero y me falta por leer. Mi papá recuerda felizmente que cuando tenía dos años, él me sentaba en sus piernas y "leíamos" la revista Semana, pero después de varios minutos me quedaba dormida, paradójicamente ese era su objetivo pues según él y mi familia, siempre fui extremadamente hiperactiva, y solo había una manera de llamar mi atención para que me concentrara en algo, y era que me dieran algo para leer.
Creo que logro recordar que a mis cinco años leía muchos cuentos, y a medida que crecía, leía sobre más cosas, no puedo olvidar las enciclopedias que me gustaba hojear y leía lo que me pareciera interesante, también me gustaban mucho los animales y las flores, entonces leía libros de botánica, y como mi papá es médico, me encontraba con libros de anatomía humana que también devoraba. 
Mi primer encuentro real con la literatura no fue hasta mi décimo cumpleaños, una tía a quien amo, por eso y muchas cosas más, me regaló el libro El Principito del francés Antoine de Saint-Exupéry, con una nota que dice "Ximena: deseo lo degustes y después me cuentes". Hoy, casi diez años después, no le he contado nada, porque sigo leyendo esa obra magnífica casi todas las noches, y descubro algo nuevo, algo hermoso, algo que me transforma cada vez que lo leo. 
Ella, mi tía Leyla, la hermana menor de mi papá, es una de las que más me ha alcahueteado la lectura, por supuesto junto a él y también junto a mi abuelita Graciela, la mamá de ellos. Para ellos no hay libros apropiados o no apropiados, nunca los hubo y nunca los habrá, pues sin importar mi edad, me dejaban leer lo que fuera, aun siendo mi abuela muy conservadora, mi papá bastante sobreprotector y mi tía absolutamente feminista.
Ese mismo año, el dos mil cinco, recuerdo que leí una novela corta llamada Desde mi cielo de Alice Sebold, y también leí de ella, poco después, otra obra llamada Afortunada. No son las obras más grandiosas de la literatura, pero las leí y a pesar de ser un poco fuertes debido a la temática que tratan y el estilo realista que maneja la autora, nadie me impidió leerlas, y en ese momento supe lo que era libertad. Pocos meses después, recuerdo que leí Enciclopedia visual del sexo y un libro llamado El libro de la sexualidad
Le pregunté muchas cosas a mi papá, sin faltar la típica pregunta "¿de dónde vienen los bebés?", pero más allá de eso, quise saber qué era una violación y por qué sucedía. Él, sabiamente, supo aclarar mis dudas, enfatizando en el respeto que tenía que dar y exigir siempre, ante cualquier persona o situación. Sin embargo, en ese momento, supe lo que era, lo que se sentía la tristeza más profunda.
En el dos mil seis, yo tenía once años y me mudé con mi papá y mi hermano a Bucaramanga, tierra natal de mi papá y su familia, entramos a estudiar al Colegio Franciscano Virrey Solís, el mismo donde estudió mi papá.
Allí terminé el bachillerato y tuve una grandiosa adolescencia, conocí personas que hoy todavía considero grandes amigos aunque en este preciso momento andemos en distintos caminos. 
Mi hermano mayor vivía en Bogotá, y tratábamos de visitarlo lo más seguido posible, sobre todo porque se convirtió en padre de una hermosa niña llamada Juanita, quien ha heredado el gusto por la lectura que solo las mujeres tenemos en mi familia. 
La vida en la ciudad me golpeó muy fuerte y a decir verdad, aun no me acostumbro, pero también me regaló muchas cosas como las bibliotecas y los centros culturales, y en el caso de Bogotá, conocí museos maravillosos y otras bibliotecas también. Cada vez sentía más fuerte ese sentimiento de comodidad y felicidad que solo el arte me daba. Comencé a leer sobre pintura y escultura, también sobre teatro. Cuando tenía trece años, comencé  a estudiar artes escénicas, artes audiovisuales y danza contemporánea en una academia llamada Ensamble, promotor artístico y cultural.
Gracias a ese excéntrico lugar, donde conocí personajes indescriptibles, logré ser un poco más extrovertida y comencé a desenvolverme mejor con las personas y los nuevos estilos de vida que iba conociendo en Bucaramanga.
Mi vida continuaba, yo trataba de huir del alboroto de la ciudad y lo lograba gracias a los libros, al cine, al teatro, gracias a las danzas y a la música... crecí, crecieron mis brazos y mis piernas y empecé a encontrar un gran placer en el correr y el trotar. Para ese entonces ya tenía a mi hijo, a Luciano, un hermoso golden retriever que llegó a mi vida para llenarme de felicidad justo cuando en el dos mil siete, mi hermano decidió devolverse al pueblo para vivir con mi mamá, entonces yo salía con Luciano a caminar, a correr y trotar por el conjunto donde siempre he vivido y en ocasiones iba hasta el parque La Flora que queda cerca y si no tenía mucho por hacer, o así tuviera, me iba hasta la pista de atletismo del Estadio La Flora a correr con él.
En ese momento entendí lo que sentía mi hermano al jugar fútbol, baloncesto o lo que fuera que jugara pues hacía todo tipo de deporte. Solo fue un año sin Pipe, él regresó en el dos mil ocho, y en ese momento supe lo que era tranquilidad y felicidad.
Nunca me gustaron los números, ni las cantidades o medidas, ni creo que pueda entender ese lenguaje, pueden sumar con prisa, pueden restar con calma, da igual porque las matemáticas no tienen alma, y aunque calculemos todo y le pongamos nombre propio, nuestro espíritu no lo pueden ver los microscopios. Las letras en cambio, las pinturas y esculturas, el teatro, el cine y la música: el arte, nace junto a los cuerpos celestes, junto a las estrellas y los árboles, los mares y los ríos, la naturaleza hace que nuestros espíritus se estremezcan, hace nuestros corazones latir más rápido y eso precisamente es el arte para mí, esa exaltación inexplicable e incontrolable de sentimientos que se desbordan a flor de piel. 
Leer es más que un proceso cognitivo de desarrollo intelectual, no solo es importante por lo que ofrece en la vida académica sino porque forma personas y forma espíritus, con ideales que se vuelven acciones y formas de vida. Desde que llegamos a vivir a Bucaramanga, mi papá trató de darme la oportunidad de siempre asistir a la Feria Internacional del Libro de Bogotá, donde he podido apreciar literatura de Brasil, Japón, Portugal, entre otros países invitados. 

Este año, el país invitado de honor fue Perú, y el primero de Mayo de 2014 se convirtió en uno de los días más felices de mi vida, en el que tuve la maravillosa oportunidad de conocer al escritor Mario Vargas Llosa, también a un gran amigo de nuestro difunto Gabo, el escritor y periodista colombiano Plinio Apuleyo Mendoza, y a Daniel Samper Pizano e hijo, lo cual significó para mí una experiencia absolutamente inolvidable.
Y quién iba a pensar que ese día iba a estar acompañada de un hombre con quien compartiría un dulce amor, alguien capaz de esperar fielmente como lo hizo Florentino Ariza, para finalmente enseñarme que el amor, en cualquier tiempo, es el arte más natural y capaz de despertar más sentimientos y emociones que cualquier otra cosa, que puede ser tan real como lo es en las grandes obras literarias o en el cine. Es tan real como la naturaleza con la que nace, y como la fuerza que mueve a los seres a mantenerlo vivo.
Finalmente, creo que puedo decir que la lectura, más fuera de la escuela que dentro de ella, ha sido lo que me ha construido como persona, como mujer, es la gran ventana a través de la cual vi la vida desde pequeña, y poco a poco comencé a descubrir y contrastar lo que aprendía gracias a los libros con las realidades que vivía, pues si algo me ha enseñado la literatura es a vivir, y a no dejar de leer.